Golpe de Calor

9.1.2017

Golpe de Calor

Los niños menores de seis años, los mayores de 65 años, las personas con alguna discapacidad física o psíquica, los enfermos crónicos y los pacientes cardíacos tienen más probabilidad de sufrir un golpe de calor

El Golpe de Calor  es el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación al punto que el cuerpo pierde agua y sales esenciales para su buen funcionamiento.
En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura  por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal. El golpe de calor puede presentarse en el momento o después de varios días de alta temperatura.


¿Cuáles son los síntomas?

- sed intensa y sequedad en la boca
- temperatura mayor a 39º C (medida en la axila)
- sudoración excesiva
- sensación de calor sofocante
- piel seca
- agotamiento, cansancio o debilidad
- mareos o desmayo
- vértigo
- calambres musculares
- agitación
- dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos
- dolores de cabeza (sensación de latido u opresión)
- estado de confusión, desorientación, delirio o incluso coma o convulsiones

 En los bebés además se puede evidenciar:
 - la piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho, axilas, pliegues del codo y la zona del pañal.
- Irritabilidad (llanto inconsolable en los más pequeños).



¿Cómo prevenirlo?

Las principales medidas para prevenir el golpe de calor son: tomar más cantidad de agua, no exponerse al sol en horas centrales del día y evitar consumir  bebidas alcohólicas y comidas abundantes.


- Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
- Ingerir verduras y frutas.
- Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.
- Reducir la actividad física.
- No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 11 y las 17 horas).
- Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
- Evitar:
- bebidas con cafeína o con azúcar en exceso
- comidas pesadas
- bebidas con alcohol ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido. No es conveniente tomar cerveza ante la sed y el calor.

Con los más chicos:

- No esperar que pidan agua. Ofrecer continuamente líquidos, especialmente jugos naturales. En el caso de lactantes ofrecer el pecho de manera más frecuente.
- Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o incluso desvestirlos.
- Bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia.
- Proponer juegos tranquilos evitando que se agiten.
- Evitar que se expongan al sol  especialmente en el horario del mediodía o bien, protegerlos de sus efectos si no se puede evitar la exposición: con el uso de ropa adecuada (sombreros, ropa de manga larga) y protectores solares adecuados.
- Mantenerlos  en lugares bien ventilados o bien con aire acondicionado (ya sea en casa o lugares públicos) cuando la temperatura ambiente es muy elevada.
- Nunca permanezca con ellos dentro de un vehículo estacionado y cerrado.

¿Qué hacer ante los primeros síntomas?

Es importante actuar rápidamente. En primer lugar  se debe intentar baja la temperatura del cuerpo de la persona afectada, con hielo o con un baño en agua helada.
Además es importante:
- ofrecer agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal)
- trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado
- no administrar medicamentos antifebriles
- no friccionar la piel con alcohol

El golpe de calor puede ser muy grave, en especial para los bebés y niños pequeños. Por eso, ante los primeros síntomas no demore en consultar al médico o acercarse al centro de salud más cercano.