25 de Noviembre - Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer

24.11.2017

25 de Noviembre - Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la mujer

En honor a las hermanas Mirabal, quienes fueron asesinadas debido a su lucha contra la dictadura en la República Dominicana en 1960, cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.

 Sufren violencia una de cada tres mujeres en la región de las Américas y puede tener consecuencias profundas y duraderas para la salud, como lesiones físicas, embarazo no deseado, aborto, infecciones de transmisión sexual, VIH/sida y trastornos de salud mental. 

La violencia  contra la mujer tiene muchas formas, pero la violencia sexual, física y emocional son las más prevalentes.

Entre los factores asociados a un mayor riesgo de ser víctima de la pareja o de violencia sexual figuran un bajo nivel de instrucción, el hecho de haber estado expuesto a escenas de violencia entre los progenitores, el maltrato durante la infancia, actitudes de aceptación de la violencia y las desigualdades de género.

La prevención y  la respuesta a dar deberían tomar en cuenta las desigualdades de género, en especial las interpretaciones de la masculinidad que devalúan el papel de la mujer, perdonan el uso de la violencia y culpan a la mujer por la violencia que sufren. 

Es importante comprender que la violencia contra la mujer está arraigada en desequilibrios de poder y desigualdades estructurales. 
Que la mujer puede tener menos acceso que el hombre a recursos como el dinero o la información y que esto puede afectar su capacidad para salir de una situación de maltrato. 

También es importante reconocer y atender las múltiples formas de discriminación que pueden contribuir a una mayor vulnerabilidad a la violencia por razones de clase, cultura o etnicidad, edad, discapacidad, orientación sexual, identidad de género y otras.

Una respuesta adecuada del sector de la salud puede ser de gran ayuda para la prevención de la violencia contra la mujer y la respuesta consiguiente. La sensibilización y la formación de los prestadores de servicios de salud y de otro tipo constituyen por tanto otra estrategia importante. Para abordar de forma integral las consecuencias de la violencia y las necesidades de las víctimas y supervivientes se requiere una respuesta multisectorial.